Thursday, December 28, 2006

Es increible, a pesar del frio y la época de otoño por la que estamos pasando, los jardines aun estan florecidos. Un día cualquiera en una mañana de viernes que no hay mucho por hacer porque no trabajo el viernes en la mañana, decidimos salir de aventura por una de las calles más antiguas de Esplugues y nos encontramos con unos lugares fantásticos.

Cuando revisaba esta foto con detenimiento, me daba cuenta de lo delgada que me veo, pero entonces además me dí cuenta que he perdido muchísimo peso. Cuando llegué a BCN estaba por los 59 kilos, ahora estoy en 53 kilos, lo que pesaba cuando estaba muy jóven.
La ropa ya no me sirve, todos los pantalones se me caen me quedan flojitos, pero es que hay que ver las intensas jornadas de deporte obligado que se tiene en esta ciudad: camino en la mañana 12 min par llegar al tramvía en el cual me dirijo a la oficina, luego me bajo en Frances Macia y camino otros 10 min. Cuando salgo al las 2 p.m. camino 15 min para ir a la estación del autobus 64 que me lleva hasta Bonanova para subir a la Universidad. Subiendo me demoro otros 12 min a las 9 p.m. salgo y 12m más de regreso a Bonanova y 10 más para regresar al tramvía desde la diagonal y luego los 12 min para regresar a casa. Haciendo un poco las cuentas camino 83 minutos diarios y a lo atleta.

Aquí estan todas las personas con las que vivimos. Este día en especial era el cumpleaños de Amanda y estabamos celebrándo su cumple.
Amanda, Wilber y el niño que se ve en la foto son una familia de Perú y Rodolfo y Luci son una pareja de Bolivia. La familia de Amanda trabaja muy fuerte cada día para tener una mejor vida en Barcelona, ellos pretenden tener su propio piso y una vida completamente digna en esta ciudad. Es un poco difícil porque tener un apartamento propio en Barcelona es como una lotería. No hay quién pueda con esto porque los pisos son muy costosos.
Por su parte Rodolfo y Luci, tienen sus hijos en Bolivia y ellos trabajan muy duro de 6 a.m. a 12 p.m. porque quieren recolectar unos 50 mil euros para volverse a su País y vivir mejor, eso es lo que se sueñan.
Con ellos compartimos mucho en el tema de cocina y de costumbres usuales de cada uno de los países. Todos son muy queridos y excelentes personas. Estos días Felipe decía que quería cambiarse a vivir con estudiantes como nosotros y yo rutundamente me opongo porque siento que he aprendido más en este lugar y valoro mucho la enseñanza de estas personas que luchan por unos ideales muy diferentes a los propios, pero lo hacen con valor y carácter.
Monday, December 04, 2006
Ellas son dos compañeras (mejicanas también). Son súper queridas y Cecy es tiene una extraordinaria suerte: llegó tarde al Master, no tenía donde vivir, no tenía conocidos, estaba desesperada.... Pues hoy por hoy, vive en una casa familiar con una buena mamá que se ha conseguido. Le cuida como si fuera su nena preferida y además todo lo que le sucede es siempre bueno y bonito. Ahhh bueno a excepción de algunos encontrones que tiene con Luz, otra compañera del curso encantadota, pero con su carácter difícil. En la foto: Cecy, Ivet y yo.
Aquí les presento a mis compañeras de trabajo académico. Ellas son Paulina y Ana, de Méjico y Venezuela respectivamente.Con ellas permanecemos buena parte del tiempo libre. Vamos al fútbol, nos reunimos para celebrar algo especial, vamos a conciertos o eventos en general, y claro como no hacemos trabajos de la Universidad.
Ellas se casaron en septiembre de este año y han decidido venir a estudiar y vivir por un tiempo en esta ciudad con sus maridos.


